Exposición Signatum II

Desde el 15 de abril al 27 de junio de 2021. Prorrogada hasta el 5 de septiembre

Bajo el título de SIGNATUM II, la Moneda Fundida en la Antigüedad, el Museo Casa de la Moneda tiene la satisfacción de presentar de nuevo al público la mejor y más equilibrada colección de moneda itálica fundida del mundo.

Una exposición para toda la familia

Además, hemos preparado un divertido recorrido para que el público infantil disfrute también de esta maravillosa exposición. Los niños deberán encontrar las piezas mientras resuelven las pistas indicadas en nuestra libreta. Realizad el recorrido y al finalizar, recoged un regalo muy especial.

 

Más información en nuestra videoteca

Están representados todos los tipos existentes de las pesadas y legendarias piezas fundidas de bronce del mundo antiguo, la mayoría de Roma y de los diferentes pueblos del área central de la península itálica, pero también con piezas provenientes de la Magna Grecia, Sicilia, asentamientos del Mar Negro y de la Alejandría ptolemaica.

Destaca sobremanera el conjunto único de lingotes marcados del tipo ramo secco y Aes signatum romano, que justifican, por sí solos, el dar título a la exposición, así como de las diferentes etapas ponderales del Aes, la unidad monetaria romana: Grave o Libral, Semilibral y Post-Semilibral.

A los impresionantes signati, se une en la exposición la excepcional presencia del mítico Decussis, de 10 ases, de la serie de Proa de Nave; la moneda más grande y pesada jamás emitida por Roma, acompañada, por si fuera poco, por quincussis, tressis y dupondios del mismo cono monetario.

Las diversas emisiones monetarias de los pueblos itálicos son un broche de oro para la exposición SIGNATUM.

 

La premoneda del ámbito itálico

Durante el primer milenio a.C., la península itálica desempeña un papel clave en la historia del Mediterráneo, al estar estratégicamente situada y disfrutar de abundancia de cobre, aunque escasez de plata y ausencia total de oro.

El comercio se realiza a través del truque o mediante el pago en metales con diferentes formas, dependiendo de la época y de las regiones; bronce fundido que debía ser previamente pesado.  Los ejemplares más antiguos no son más que simples trozos de cobre o bronce sin trabajar, a los que los autores latinos denominan Aes rude o Infectum.

 

El Aes Signatum romano republicano (280-252 a.C.)

Entre las primeras piezas de bronce fundidas emitidas por Roma en esta época, se encuentran unas placas rectangulares de bronce rico en plomo, ocasionalmente con la leyenda ROMANOM (de los romanos), y que se consideran el primer paso para el desarrollo de un sistema monetario propio: el famoso Aes Signatum.

Los pesos de los signati completos de los que disponemos rondan un peso aproximado de 1.700 gr., lo que puede indicar que fueron destinados a ser piezas con valor equivalente a unos 5 Ases (quincussis).

También resulta habitual encontrar el Signatum fragmentado, lo que puede indicar que se mantiene la costumbre de facilitar los pagos de menor cuantía cortando lingotes en fragmentos menores, que circulan como divisores junto a las monedas redondas fundidas con similar valor.

 

El Aes Grave o libralis romano republicano (280-218 a.C.)

Aunque los romanos llegan un poco tarde a la creación de un sistema monetario propio, saben aplicar su gran talento organizativo adoptando la primera moneda considerada auténticamente romana: el Aes Grave o libralis

Fue a partir del 289 a.C. cuando Roma desarrolla un cono monetario en torno a esta nueva unidad monetaria, con sus múltiplos y divisores, siguiendo un sistema duodecimal: un as - 12 uncias u onzas, el cual presenta la figura barbuda de Jano bifronte y la marca de valor I; para el caso del semis, a Saturno y la S; Minerva con casco corintio y · · · · en el triens; Hércules y · · · en el quadrans; Mercurio y · · en el sextans; y, finalmente, Roma divinizada con un · en la uncia. Todas estas piezas presentan un motivo común en su reverso; por ejemplo, una rueda o el rostrum (proa con espolón) de una birreme o nave de guerra romana.

 

El Aes Semilibral y post-semilibral romano republicano (217-214 a.C.)

Las derrotas tras la Segunda Guerra Púnica (218-201 a.C.), provocan la devaluación de la moneda romana de bronce. Su peso de reduce en un 50%, pasando a ser el mismo que el del semi libral, y sus divisores de reducen proporcionalmente del mismo modo. A este hecho se le conoce como sistema del Aes "Semilibral". 

Años después, en 214 a.C., Roma se queda sin plata con la que acuñar, por lo que la moneda de bronce entra en caída libre, al encadenarse una serie de reducciones post-semilibrales que bajan el peso del As hasta 1/12 de libra en el año 211 a.C.

Es en este momento, cuando Roma funde por última vez una pieza de bronce de gran tamaño: el decussis, la moneda más grande y pesada jamás emitida, con una marca valor X (10 ases). Este hecho, evidencia la equivalencia de base decimal entre las piezas de plata y cobre del sistema romano.

Imágenes de Signatum II