Joyas Numismáticas del Instituto Valencia de Don Juan

De los Carolingios a Fernando VII

Del 2 de julio de 2026 al 30 de mayo de 2027

Sala 1

En la primera sala de esta muestra se puede ver el desarrollo del numerario de oro y plata de la zona occidental de la Península desde el siglo XII hasta el inicio de los Reyes Católicos.

El oro castellano siempre imitó al de la zona musulmana, adecuándose a sus cambios metrológicos, pasando del maravedí a la dobla, que tendrá diferentes tipos y denominaciones.

La plata solo logrará consolidarse como moneda usual con el real de Pedro I, y su característico tipo de iniciales coronadas o nombre del rey, junto a la doble leyenda religiosa; también tendrá modelos más tardíos con el busto real o la excepcional presencia de las divisas regias e, incluso, la primera aparición del ordinal en las leyendas con Juan II.

Sala 2

En la zona oriental de la Península, la moneda cristiana se recuperó gracias a los carolingios y su dominio sobre la llamada Marca Hispánica, donde se acuñará moneda en numerosos obispados y condados. A finales del siglo XI, el Reino de Aragón acuñará vellón en Jaca y en el siglo XII harán lo propio los nuevos monarcas navarros, cuya numismática estará marcada por su relación con Francia.

La creación de la Corona de Aragón en el siglo XII, llevó a la formación de una confederación de estados independientes con un mismo monarca, pero monedas distintas para cada territorio: Aragón, Barcelona y Valencia, posteriormente Mallorca y los territorios italianos de Sicilia y Nápoles. Todos tienen monedas específicas que muestran su independencia política y veremos su evolución hasta el final del reinado de Fernando el Católico.

Sala 3

En esta tercera parte, vemos las monedas castellanas de oro y plata de los Reyes Católicos, (base del sistema posterior); el cambio dinástico con el teórico reinado conjunto de Juana y Carlos; las primeras monedas hechas para circular en América (tanto en España como en las propias Indias); las novedades de Felipe II (Pragmática de la Nueva Estampa y el Real Ingenio), así como el mantenimiento de las monedas del resto de estados peninsulares.

Se pueden observar los cambios de la Guerra de Sucesión, con la vuelta al retrato real y los intentos de reforma que culminan con Carlos III para pasar a la crisis institucional de la Guerra de la Independencia, y las acuñaciones de José Napoleón. Se termina con el complejo reinado de Fernando VII, las monedas emitidas por el Trienio Liberal, el período absolutista, y las del monarca como rey de Navarra.